Atraco mortal en Vigo: «Se puso a pegar tiros y escapé»

a. martínez / e. v. pita VIGO / LA VOZ

GALICIA

Xoan Carlos Gil

Varios testigos presenciaron el tiroteo en el que murieron una policía y un atracador

29 nov 2014 . Actualizado a las 10:05 h.

El atraco causó una gran conmoción en todo el barrio de O Calvario. Algunos vecinos vivieron el momento del tiroteo con una mezcla de pánico e incertidumbre. Eran personas a las que la casualidad colocó cerca del lugar de los hechos y que cuando sintieron los disparos intentaron esconderse o escapar.

Pilar García Rosales se encontraba enfrente de la sucursal bancaria cuando se produjo el tiroteo porque acababa de aparcar su coche. Vio al delincuente salir con una rehén de la sucursal bancaria. «La sujetaba por el cuello y con la mano derecha llevaba la pistola», recordaba esta vecina de Vigo. Afirma que a continuación «del arma del atracador salieron unos disparos».

Pilar García dice que no pudo ver más, puesto que instintivamente se agachó hacia el suelo. «Estaba justo enfrente, solo sé que después hubo un cruce de tiros», manifestó. También vio que el hombre iba disfrazado. Confirmó que llevaba una barba postiza y algo como un gorro o una peluca le cubría la cabeza. Esta mujer vio cómo el atracador protegía completamente su cuerpo con la empleada bancaria que utilizó como escudo. Afirma que, por ese motivo, la pareja de policía que se vio frente a frente con él no pudo defenderse.

Un padre de familia que llevaba en el coche a sus hijas pequeñas también presenció el momento del tiroteo. «Vi al atracador disfrazado y se puso a pegar tiros, entonces yo escapé con el coche para atrás», manifestó después de prestar declaración ante los miembros de la Policía Nacional que acudieron al lugar del incidente.

«Escuché las detonaciones, me acerqué aquí y lo que vi fue sangre por todos los lados, me quedé despavorido, una mujer policía estaba en el suelo muy grave y el atracador muerto, seguro», comentaba Ignacio Prieto, otro vecino de la zona, horas después del incidente, todavía con el miedo en el cuerpo.

Otro joven salía de un centro educativo de O Calvario y se encontró con el tiroteo. Este testigo vio cómo llegaban hasta la sucursal de Abanca un coche policial con cuatro agentes. Uno de ellos se bajó del vehículo y se acercó para poder observar el interior de la sucursal a través de una de las ventanas. Al poco salió el atracador del banco con la rehén atrapada por el cuello. «Sacó un pistola y les pidió que dejaran las armas», relataba el hombre. Los policías buscaron refugio, dos detrás de un coche, uno en un garaje y otro en un portal.

«El atracador abrió fuego y alcanzó a los dos que se habían parapetado detrás de un coche», relataba. A la agente fallecida, que no llevaba chaleco, la alcanzó de pleno. Según este testigo, el atracador iba encapuchado, hablaba español y llevaba un arma automática.

Otro vecino de la zona que presenció los hechos, Javier Ferrera, aseguró que el atracador usó de escudo humano a la empleada del banco y empezó a disparar a los policías nada más salir.

Disfrazado

Según su descripción el hombre iba con gorro, cazadora y braga blanca y vació el cargador en su intento de huida. «Fue un ataque suicida, no tenía ninguna oportunidad de salir». Tras el tiroteo, «había hasta 37 casquillos por el suelo» en los solo dos minutos que duró el ataque, según pudo contar. «Creímos que estaban echando unos petardos», comentó otra mujer que vive cerca de la sucursal bancaria y que calcula que escuchó alrededor de una treintena de disparos.

La Policía Nacional cortó la calle durante toda la tarde. Los agentes tomaron huellas, realizaron fotografías y recogieron restos de balas. Hubo vecinos que no pudieron acceder a sus casas, mientras que otros también permanecieron dentro de sus domicilios.

Servicios más duros

Los compañeros de la policía fallecida cuando trataba de detener a un peligroso delincuente realizaron ayer uno de los servicios más duros que recuerdan. Los rostros de dolor se percibían en los agentes que establecieron el cordón policial para impedir que los peatones atravesaran el área donde se estaba llevando a cabo la investigación.

Algunas agentes no podían contener las lágrimas tras confirmarse la pérdida de su compañera Vanessa. Los principales mandos de la comisaría de Vigo se desplazaron al lugar de los hechos para seguir de cerca el desarrollo de las investigaciones.